Blog

JUEVES DEL PROFESIONAL SANITARIO - ENTREGA 5

PERSONAS
 
Lo que exteriorizamos los profesionales sanitarios pocas veces se corresponde con lo que realmente sentimos en el interior. La gente nos percibe insensibles, pero al igual que cualquier otra persona, tenemos sentimientos. Estos sentimientos rara vez aparecen delante de pacientes y/o familiares porque, lo que aprendemos a hacer, lo que nos enseña el día a día, es a gestionarlos: guardarlos y sacarlos en otros momentos del día. 
 
Algunos de nosotros los guardamos dentro de un vaso y no los sacamos hasta que el vaso está rebosante; otros los sacamos cuando salimos del Hospital, Residencia, Clínica,... y los dejamos aparcados en la puerta de casa; muchos se los llevan en la mochila y les dan mil y una vueltas tanto en casa como fuera de ella; otros los enmascaran con bromas y sarcasmo... lo que está claro es que no somos tan fuertes como puede parecer. 
 
Nos da respeto conocer a cualquier persona que nos llega a las manos, porque casi la totalidad de esas personas no se encuentran en el mejor momento de su vida. Por lo que, lo que parece mera rutina, el realizar una valoración o cualquier terapia, en nuestro día a día se convierte en un sin fin de pensamientos y dudas. Os confieso que sí, todos los profesionales sanitarios o no sanitarios, los que trabajamos mano a mano con las personas, hemos llorado, lloramos y lloraremos en mil y una ocasiones, pero posiblemente nunca os enteraréis. Conseguimos tal nivel de empatía con el paciente y sus familias, que cualquier cambio o problema, a veces, sin tan siquiera quererlo, lo vivimos como si fuera realmente nuestro. Sobre todo cuando vemos que alguien se nos escapa de las manos. 
 
El trabajo en Hospitales, Residencias y Clínicas es muy complejo, pero cada día crecemos y nos vamos poniendo una coraza que, en ocasiones, se abre y deja ver quienes somos en realidad. Personas.